Conferencia Episcopal de Guatemala
COMUNICADO
CRISTO JESUS, NUESTRA ESPERANZA (1TM 1,1)
1. La Asamblea Plenaria. Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Guatemala
hemos celebrado nuestra Asamblea Plenaria Anual del 23 al 27 de enero. Hemoselegido a los nuevos miembros del Consejo Permanente y a los presidentes de las
comisiones pastorales. El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal es
monseñor Rodolfo Valenzuela Núñez, obispo de la Verapaz. Trabajamos para
evaluar la tarea realizada durante el bienio anterior y de ese modo dialogar sobre
la realidad de nuestro país y algunos de los desafíos y retos eclesiales más
importantes.
2. Nuestra misión evangelizadora. “Evangelizar es, ante todo, dar testimonio, de una
manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu
Santo. Testimoniar que ha amado al mundo en su Hijo; que en su Verbo
Encarnado ha dado a todas las cosas el ser, y ha llamado a los hombres a la vida
eterna.” (Evangelii nuntiandi 26). “La evangelización también debe contener
siempre –como base, centro y culmen de su dinamismo- una clara proclamación de
que en Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, se ofrece la
salvación a todos los hombres, como don de la gracia y de la misericordia de Dios.
No una salvación puramente inmanente, a medida de las necesidades materiales o
incluso espirituales que se agotan en el cuadro de la existencia temporal y se
identifican totalmente con los deseos, las esperanzas, los asuntos y las luchas
temporales, sino una salvación que desborda todos estos límites para realizarse en
una comunión con el único Absoluto, Dios, salvación trascendente, escatológica,
que comienza ciertamente en esta vida, pero que tiene su cumplimiento en la
eternidad.” (Evangelii nuntiandi 27)
3. La nueva evangelización. Retomando las luminosas palabras del siervo de Dios
Pablo VI, escritas hace ya cuarenta años, nos empeñamos en continuar
impulsando el proyecto de hacer de la evangelización el centro de toda la tarea
pastoral en la Iglesia del Señor. La V Conferencia General del Episcopado de
América Latina y el Caribe en Aparecida nos convocó a la misión continental.
Acabamos de realizar con gran entusiasmo el Encuentro Nacional para la misión
continental en ciudad de Guatemala con una gran presencia de obispos,
sacerdotes, religiosos y laicos de todo el país. Por ello nos sentimos urgidos a
continuar nuestra propia conversión pastoral con el fin de renovar nuestra
adhesión y consagración a Jesucristo y así dar un nuevo impulso a la misión y a la
evangelización de nuestras comunidades. En Octubre de este año tendrá lugar en
Roma el Sínodo de los obispos con el tema de la nueva evangelización para la
transmisión de la fe cristiana. El 11 de Octubre se cumplirán 50 años de la
inauguración del Concilio Vaticano II y ese día comenzará el Año de la Fe.
4. La formación de los nuevos sacerdotes. Este año experimentamos un aumento en
el número de jóvenes que ingresan al Seminario. Sentimos la bendición de Dios
que se nos manifiesta a través de tantos jóvenes generosos que se quieren
entregar al Señor en el camino hacia el ministerio sacerdotal. A la vez que damos
gracias a Dios por esta abundancia de vocaciones, recordamos que todos tenemos
la responsabilidad de orar por las vocaciones y de ofrecer el apoyo económico
necesario para el funcionamiento de los seminarios. Agradecemos a los sacerdotes
y formadores que actualmente trabajan en los seminarios y la disponibilidad de
aquellos a quienes se les pedirá este servicio en el futuro.
5. Visita del presidente. Agradecemos la visita del presidente de la República, señor
Otto Pérez Molina, quien compartió con nosotros sus preocupaciones, esperanzas y
retos a través de sus planes de trabajo. Debemos orar por las autoridades para
que Dios les dé sabiduría y fortaleza. Tuvimos un diálogo respetuoso, franco y
sincero con el presidente y en él le expresamos preguntas e inquietudes sobre
temas importantes en nuestro país.
6. Nuestra mirada de pastores. Hemos manifestado nuestras preocupaciones por lo
que se refiere a las condiciones de nuestra sociedad e hicimos énfasis en los dos
grandes retos que a nuestro juicio enfrenta Guatemala: la pobreza y la violencia.
Pensamos que los Acuerdos de Paz siguen siendo herramientas con que trabajar
los grandes temas nacionales. Más de la mitad de los ciudadanos viven en pobreza
que se manifiesta de muchas maneras: falta de ingreso necesario para una vida
digna, desnutrición y salud precaria de los niños y jóvenes, una calidad educativa
que no capacita para el trabajo competente aunque reconocemos como importante
la expansión de la cobertura educativa así como del aprecio por la educación
formal, falta de oferta de trabajo suficiente y digna, lo que conduce a muchos a
buscar mejor ingreso en el extranjero, se utilizan los bienes naturales con poca
responsabilidad ambiental, hay una falta de desarrollo rural integral por el que
clama el país.
La institución familiar se ha debilitado por la migración así como por el deterioro de
la vivencia de los valores morales en la cultura. El narcotráfico mina los valores de
la convivencia. La violencia y la inseguridad son manifestación de estas
disfunciones sociales. Hemos manifestado al señor presidente, y lo expresamos
ahora a la opinión pública, nuestra convicción de que la inseguridad y la violencia
se combaten atacando a las raíces y causas que las provocan y no solamente a sus
manifestaciones. Estas causas son la falta de ética y moral tanto en la gestión
pública como en las acciones de los ciudadanos que últimamente se enraízan en la
idolatría al dinero, al poder y al placer.
Creemos que la conflictividad social presente en el país debe ser abordada con
mecanismos que procuren la solución justa y participativa en los distintos
problemas que enfrentamos tanto en el ámbito nacional como en los ámbitos
locales. El afianzamiento del estado de derecho es fundamental para ello.
Nuestra propuesta, ya expuesta en la carta pastoral “Construir en justicia
inspirados por Dios” (enero 2011), plantea los principios fundamentales: el respeto
a la persona como fundamento de una ética política y social, la búsqueda del bien
común como criterio moral para discernir la bondad o maldad en las decisiones
gubernamentales, empresariales y ciudadanas, el principio del destino universal de
los bienes (tal como se entiende en la Doctrina Social de la Iglesia) como norma de
la administración de los bienes temporales y el principio de la subsidiariedad. Estos
son los criterios que deben ser tomados en cuenta como guías éticas en la gestión
pública.
7. Nuestra confianza. Debemos mirar el futuro con los ojos puestos en Dios y su Hijo
Jesucristo. El es el Señor de la historia. El nos acompaña en el camino y nos guía
a la plenitud que esperamos alcanzar al final. Nuestra sociedad se caracteriza por
la variedad de ofertas religiosas, pero eso no significa necesariamente que Dios
sea la referencia de nuestras vidas y decisiones. Es necesario que nuestras
convicciones religiosas se fundamenten en la verdad de la revelación de Dios y no
solamente en la arbitrariedad de los gustos y preferencias emotivas. Solamente si
estamos convencidos de que debemos dar cuenta a Dios de las decisiones de
nuestra libertad, nos sabremos comprometidos para que la verdad ilumine
nuestros pensamientos y el bien guíe nuestra voluntad.
8. Que la Virgen del Rosario, patrona de Guatemala, interceda por nosotros ante su
Hijo para alcanzarnos su bendición a los guatemaltecos que nos permitan luchar
juntos por un país mejor para todos.
EVANGELIO LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS [1, 21-28]
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la Sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios. Jesús le increpó: Cállate y sal de él. El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta los espíritus inmundos les manda y le obedecen. Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea. Palabra del Señor